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Versículo del día

sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe de Jesucristo, nosotros también hemos creído en Jesucristo, para ser justificados por la fe de Cristo y no por las obras de la ley, por cuanto por las obras de la ley nadie será justificado

Gálatas 2:16


 

Capítulo 1



1Los proverbios de Salomón, hijo de David, rey de Israel.
2Para entender sabiduría y doctrina, Para conocer razones prudentes,
3Para recibir el consejo de prudencia, Justicia, juicio y equidad;
4Para dar sagacidad a los simples, Y a los jóvenes inteligencia y cordura.
5Oirá el sabio, y aumentará el saber, Y el entendido adquirirá consejo,
6Para entender proverbio y declaración, Palabras de sabios, y sus dichos profundos.
7El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; Los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza. Amonestaciones de la Sabiduría
8Oye, hijo mío, la instrucción de tu padre, Y no desprecies la dirección de tu madre;
9Porque adorno de gracia serán a tu cabeza, Y collares a tu cuello.
10Hijo mío, si los pecadores te quisieren engañar, No consientas.
11Si dijeren: Ven con nosotros; Pongamos asechanzas para derramar sangre, Acechemos sin motivo al inocente;
12Los tragaremos vivos como el Seol, Y enteros, como los que caen en un abismo;
13Hallaremos riquezas de toda clase, Llenaremos nuestras casas de despojos;
14Echa tu suerte entre nosotros; Tengamos todos una bolsa,—
15Hijo mío, no andes en camino con ellos. Aparta tu pie de sus veredas,
16Porque sus pies corren hacia el mal, Y van presurosos a derramar sangre.
17Porque en vano se tenderá la red Ante los ojos de toda ave;
18Pero ellos a su propia sangre ponen asechanzas, Y a sus almas tienden lazo.
19Tales son las sendas de todo el que es dado a la codicia, La cual quita la vida de sus poseedores.
20La sabiduría clama en las calles, Alza su voz en las plazas;
21Clama en los principales lugares de reunión; En las entradas de las puertas de la ciudad dice sus razones.
22¿Hasta cuándo, oh simples, amaréis la simpleza, Y los burladores desearán el burlar, Y los insensatos aborrecerán la ciencia?
23Volveos a mi reprensión; He aquí yo derramaré mi espíritu sobre vosotros, Y os haré saber mis palabras.
24Por cuanto llamé, y no quisisteis oír, Extendí mi mano, y no hubo quien atendiese,
25Sino que desechasteis todo consejo mío Y mi reprensión no quisisteis,
26También yo me reiré en vuestra calamidad, Y me burlaré cuando os viniere lo que teméis;
27Cuando viniere como una destrucción lo que teméis, Y vuestra calamidad llegare como un torbellino; Cuando sobre vosotros viniere tribulación y angustia.
28Entonces me llamarán, y no responderé; Me buscarán de mañana, y no me hallarán.
29Por cuanto aborrecieron la sabiduría, Y no escogieron el temor de Jehová,
30Ni quisieron mi consejo, Y menospreciaron toda reprensión mía,
31Comerán del fruto de su camino, Y serán hastiados de sus propios consejos.
32Porque el desvío de los ignorantes los matará, Y la prosperidad de los necios los echará a perder;
33Mas el que me oyere, habitará confiadamente Y vivirá tranquilo, sin temor del mal.


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